Cierre de escuelas crea problemas que no existían antes denuncia UNETE

Cierre de escuelas crea problemas que no existían antes denuncia UNETE

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Luego de cuatro semanas de haberse iniciado el año escolar, “el cierre de escuelas ha provocado nuevos problemas que antes no tenían los estudiantes”. Así lo afirmó Emilio Nieves Torres, presidente de la organización magisterial UNETE.

Nieves Torres estableció que “los estudiantes reubicados en escuelas receptoras han encontrado problemas y limitaciones que antes no tenían. Antes tenían cancha bajo techo en su escuela cerrada y ahora no la tienen. Antes tenían salones de clases para cada curso y ahora experimentan la falta de salones”.

Mencionó que ese es el caso de la escuela superior Stella Márquez de Salinas en la cual hay cerca de 12 maestros que no tienen salón para recibir a sus estudiantes. Todos los días, maestros y estudiantes se mueven por la escuela buscando un salón de algún maestro ausente o algún espacio disponible, Esto ocurre con las clases de inglés, salud, educación especial, educación física, entre otros.

Añadió que “en todos los pueblos de Puerto Rico tenemos situaciones similares. Este es uno de los casos que ilustra como el cierre arbitrario de escuelas no favorece a los estudiantes, sino a las medidas administrativas y fiscales de la Secretaria.”

Nieves Torres sostuvo que “las madres y padres de la escuela elemental urbana de Salinas, que es el resultado de la consolidación atropellada de 4 escuelas, han manifestado su inconformidad con las limitaciones impuestas para llevar y recoger a sus hijos a la escuela. Han presentado quejas porque se les impide estar cerca de sus hijos durante la hora de almuerzo, llevarle medicamentos y asistir a estudiantes del programa de educación especial. Indican que el hacinamiento requiere que se reabra la escuela Román Baldorioty de Castro para atender los doce grupos de estudiantes de los grados de kínder a tercero, que están entre las edades de 5 a 8 años. UNETE apoya esta petición de los padres.”

Por otro lado, “la escuela receptora Petra Zenón en Trujillo Alto tuvo que recurrir a la matrícula alterna (interlocking) porque hay 30 grupos y la escuela tiene salones para 20 grupos. Con la matricula alterna solo tienen 5 horas diarias de clases (de 7:30 am a 12:30 pm o de 12:30 a 5:30 pm). Sin cerrar escuelas, había salones suficientes para las clases de todos los estudiantes en un horario de seis horas diarias. De 40 maestros que tenía la escuela el año escolar anterior, aumentó a 65 maestros (aunque falta el de electricidad y mecánica). Por lo tanto, faltan salones.”

“Tanto la Secretaria de Educación como el Gobernador, se niegan a reconocer los efectos académicos y sociales que ha tenido el cierre masivo de escuelas. Hay escuelas receptoras en la que los niños extrañan el amplio patio que tenían para jugar, el salón de teatro para sus actividades, la biblioteca que antes tenían, los huertos cultivados, entre otras experiencias. El #todo por los niños, no es una realidad ejecutada, es solo una consigna de relaciones públicas. La verdad que no se puede negar es la necesidad de reabrir escuelas,” concluyó el líder magisterial.

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